Otro
tipo de aplicaciones de reciente normalización en
España son las denominadas Instalaciones de Conexión
a Red que consisten en la instalación de un sistema
solar fotovoltaico de conexión a la red convencional
con la finalidad de vender la energía solar producida
a la compañía eléctrica.
Este
tipo de sistemas son diferentes a los anteriores, puesto
que no requiere de ningún tipo de acumuladores (baterías).
Simplemente se necesitan paneles fotovoltaicos conectados
entre sí, y unos inversores diseñados concretamente
para el suministro de energía eléctrica a
la red comercial.
En
el caso de España, y por Real Decreto (436/2004)
estas instalaciones obtendrían una prima de 0'440381 €/Kw
hora, cifra muy superior al precio de electricidad convencional.
Ello se debe a que deben potenciarse este tipo de instalaciones,
para una mejora del medio ambiente y también según
acuerdo en la cumbre de Kyoto sobre la necesidad de reducir
las emisiones de gases a la atmósfera.
Todo
interesado en este tipo de instalaciones debe presentar
un proyecto, realizar unos trámites administrativos. Se
puede pedir subvención a su respectiva Comunidad Autónoma, aunque, debido a la gran demanda de este tipo de instalación, cada vez se otorgan menos subvenciones.